Las cuerdas de tejido torcido están compuestas por varias fibras individuales que se retuercen en hélice alrededor de un núcleo central. Este tejido proporciona una alta resistencia a la tracción y es muy flexible, lo que permite una fácil manipulación y anudado. Además, el tejido torcido tiene una buena resistencia al desgaste y a la abrasión, lo que lo hace adecuado para aplicaciones en las que la cuerda estará en contacto con superficies rugosas o ásperas, como amarres y remolques de embarcaciones.